Ecuador. Con la necesidad de identificar a una persona y evitar la usurpación en los cajeros automáticos y en la banca en línea, nació la solución tecnológica conocida como biometría facial, que se implementa con el fin de evitar robos dentro de la banca ecuatoriana.
Salvador Martí, gerente de la empresa especializada en el desarrollo y comercialización de software de biometría por Reconocimiento Facial Face Recognition Technologies F7, comenta que en Europa los asaltos bancarios superan los USD 500 millones anuales; una situación que América Latina también vive. Ahora la tendencia para evitar el fraude por robo de identidad en cajeros automáticos o transacciones en línea, clonación de tarjetas y firma ya se aplica en Perú, Chile y España.
A través de su partner Cobiscorp en el país, los ecuatorianos también contarán con esta solución de seguridad informática máximo en un mes, explica Martí.
El proceso para la identificación de usuarios es seguro y se realiza en 156 mili segundos. El reconocimiento facial que ofrece F7 de Cobiscorp en el país permite determinar la identidad de una persona analizando su rostro. A diferencia de otras biometrías tipo iris o huella dactilar, esta tecnología no es intrusiva y no necesita de colaboración del usuario. Solo es necesario que su rostro sea adquirido por una cámara digital del dispositivo.
Asimismo Martí explica que lo primero que debe hacerse para la utilización de esta tecnología es registrarse a través de un formulario bancario, que permite a los administradores introducir los datos del usuario y llevar a cabo la extracción de características faciales que compondrán el patrón facial de los clientes bancarios.
Martí también indica que en este proceso se realiza una detección facial que observa como si fuera una malla topográfica. Por esto, no importa si el usuario tiene barba, gafas u otros accesorios. Este registro se puede llevar a cabo con un número de usuario, nombre o PIN, o bien a partir de una tarjeta.
En todos los casos, el registro se lleva a cabo de la misma manera, con la única diferencia de que, en el caso de registrarse con tarjeta, previamente se debe introducir la tarjeta en la que se encuentra el identificador de los clientes virtuales.
El proceso de verificación o autenticación consiste en llevar a cabo una comparación de los rasgos biométricos. El sistema comprueba que un usuario es realmente quien dice ser. Para ello, previo al proceso de autenticación, el sistema necesita conocer la identidad del usuario a través de una representación matemática.
Después, se verifica la identidad de un individuo. El sistema compara entre dos entidades, el usuario se vincula a un PIN, número de usuario o tarjeta y el sistema verifica que la persona tenga la identidad registrada.
En este proceso también se hace un reconocimiento entre la plantilla facial del individuo y todos los demás usuarios registrados en la base de datos.
Galo Yépez, ejecutivo del producto F7 , afirma que con este sistema no habrá suplantación. El ‘plus’ de esta solución tecnológica e informativa es que con la mayoría de reconocedores faciales se necesita una cámara especial, pero con la biometría facial de F7, el usuario puede ser reconocido inmediatamente desde teléfonos inteligentes, tabletas, laptops, ordenadores y hasta cajeros bancarios.


