México. El Comité de Videovigilancia del Ayuntamiento de Guadalajara aún no elabora el banco total y oficial de las cámaras de vigilancia instaladas en esta localidad que visualizan el espacio público y que tienen como fin la seguridad social y la preservación de la intimidad e imagen de la ciudadanía.
Sin importar el origen las cámaras de videovigilancia, deben ser registradas las instaladas en lugares privados (fraccionamientos, centros comerciales, empresas, negocios pequeños, etcétera) y público (las redes de las distintas instancias gubernamentales), con una localización exacta.
Pero a más de un año de su creación, el nuevo Comité de Videovigilancia no ha elaborado el banco de datos con el que el Comité, dice el reglamento, comenzaría la gestión con sus propietarios para la elaboración de convenios individuales que le permitirían a la autoridad municipal y a su Secretaría de Seguridad Ciudadana interconectarse a los dispositivos a través del Centro de Comunicaciones y Observación Electrónica (Cecoe).
De esta manera, la Secretaría de Seguridad Ciudadana tapatía ampliaría considerablemente su campo de visión para la vigilancia de la ciudad y, muy lejos de sus 140 equipos actuales, el Cecoe se hallaría con acceso a toda una red de miles de videocámaras privadas que están grabando hoy en día el espacio público, según unas primeras estimaciones de la Comisión de Seguridad Ciudadana y Prevención Social.


