Perú. En los próximos días funcionará en la sede del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) una central de monitoreo para supervisar las actividades de diversas cárceles del país, y que interconectará en un inicio a cinco penales de Lima, a fin de evitar que los reos incurran en acciones fuera de la ley.
José Luis Pérez Guadalupe, presidente del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), confirmó que cinco penales de la capital ya cuentan con cámaras de seguridad para ese fin, las mismas que están integradas a la sala de monitoreo que funcionará en la sede de la entidad en Lima.
Subrayó también que la medida forma parte de un paquete de normas de seguridad implementadas por su gestión para evitar que los internos más peligrosos sigan ejerciendo su actividad delictiva desde prisión, por ejemplo, por medio de celulares que los contactan con el exterior.
El pasado 22 de mayo fue promulgada la ley que sanciona con penas privativas de la libertad el ingreso y tenencia de equipos de comunicación, como celulares, cámaras fotográficas y filmadoras, y también armas de fuego o de otro tipo dentro de los penales.
Sin embargo, el INPE decidió dar un plazo de 60 días para que los internos entreguen voluntariamente todos los artículos prohibidos que tengan en su poder, a fin de evitar sanciones mayores. Los centros de monitoreo buscan ejercer más control a estos recintos penitenciarios.


