Latinoamérica. En un entorno en el que el comercio electrónico se ha incorporado a la vida diaria, asegurar que esta experiencia digital esté al alcance de todos se transforma en una exigencia apremiante.
De acuerdo con el Estudio sobre Venta Online 2024 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), en México, cuatro de cada diez usuarios realizan compras en línea semanalmente. Sin embargo, el crecimiento de esta modalidad no ha sido equilibrado: millones de personas siguen enfrentando dificultades para acceder al comercio electrónico.
Una investigación llevada a cabo por Sumsub, una plataforma de identificación digital, indica que 627 millones de individuos a nivel global están marginados o enfrentan problemas para utilizar servicios digitales fundamentales, como el comercio electrónico. Esta exclusión implica una capacidad de compra no utilizada de 1.75 billones de dólares.
Para que el comercio electrónico avance hacia un modelo más inclusivo y humano, se requiere un entorno digital en el que todos los usuarios puedan realizar transacciones y navegar sin barreras.
Según Sumsub, existen cuatro grupos que presentan un riesgo elevado de ser excluidos:
Identificación de dificultades: Individuos sin documentos legítimos o con documentación complicada de comprobar digitalmente, como los migrantes o aquellos con identificaciones anticuadas.
Ausencia de conocimientos digitales: Clientes con limitadas competencias tecnológicas u obstáculos idiomáticos, particularmente personas de edad avanzada, que se encuentran con interfaces complicadas o procedimientos poco intuitivos.
Alteraciones en el aspecto físico: Individuos cuyo aspecto se diferencia de sus documentos oficiales debido al envejecimiento, alteraciones médicas o enfermedades, lo que podría impactar los sistemas de identificación facial.
Aunque el mercado del comercio electrónico en México llegó a los 97 mil millones de dólares en 2024, según la Inteligencia del Mercado de Pagos y Comercio (PCMI), aún existen barreras vinculadas a métodos de pago restringidos y procesos de comprobación limitados. No obstante, herramientas como la inteligencia artificial y el análisis de datos en tiempo real están permitiendo mejorar la seguridad sin afectar la experiencia del usuario.
“El eCommerce en México y Latinoamérica debe evolucionar hacia un modelo más inclusivo sin comprometer la seguridad”, afirma Daniel Mazzucchelli, director de Expansión de Sumsub en Latinoamérica. Añade que “las empresas que adopten tecnologías impulsadas por Inteligencia Artificial de verificación y prevención de fraudes en el comercio electrónico no solo mejorarán la confianza del consumidor; también accederán a un mercado en expansión. La clave está en adoptar soluciones innovadoras que permitan un comercio electrónico seguro e inclusivo”.
Se incluyen entre las soluciones sugeridas por Sumsub para alcanzar este balance entre seguridad y accesibilidad:
Comprobación de identidad a través de biometría y verificación de documentos, sin procedimientos invasivos.
Educación digital orientada a individuos en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de instruirles en el uso de plataformas y salvaguardar sus datos.
El avance del comercio electrónico dependerá de la capacidad de las plataformas digitales para integrar tecnologías que protejan y fomenten la implicación de todos los usuarios. La combinación de comprobación biométrica, comprobación sin papeles y pasarelas de pago seguras ofrece la oportunidad de construir un ecosistema más seguro e inclusivo.
En un entorno digital en expansión, la seguridad y el acceso se consolidan como componentes cruciales para asegurar la factibilidad del comercio electrónico.


