¿Qué debemos transmitir a los menores sobre sexting?
Existen riesgos para la privacidad del menor cuya imagen se difunde. La imagen personal es un dato que nos identifica y al ser publicada, se pierde el control sobre ella y por tanto, sobre nuestra privacidad.Los riesgos del contacto con otros pueden darse en dos niveles: el menor puede verse humillado por otro menor, pero también puede ocurrir que sea un adulto el que esté detrás del acoso. En este segundo caso, este adulto puede chantajear al menor para obtener nuevas imágenes con tintes pornográficos e incluso intentar un contacto en el mundo real.El riesgo quizás más desconocido para los chicos es el legal. Cualquier persona que robe los mensajes o la información de otras personas está cometiendo un delito, incluso si se trata de un menor de edad. Es decir, apropiarse de las fotos o vídeos de otros y difundirlos para atentar contra su intimidad puede conllevar el correspondiente castigo. La legislación española también contempla expresamente delitos asociados con la tenencia y difusión de pornografía infantil. Contenido completo en Obserbatorio de Seguridad de la Información de INTECO

