Internacional. La administración de accesos y equipos en la industria minera está evolucionando hacia modelos cada vez más automatizados, en respuesta a la complejidad operativa y a las exigencias en materia de seguridad laboral.
En entornos de gran escala, donde conviven infraestructura crítica, maquinaria pesada y áreas habitacionales, el control de llaves y dispositivos se posiciona como un componente estratégico para la continuidad operativa.
“En la minería de alto volumen, todo acceso y equipamiento debería estar bajo un estricto control. Sin embargo, las operaciones mineras no son lugares de trabajo convencionales, sino en grandes complejos que funcionan como una verdadera ciudad”, señala Diego Cota, gerente regional de Ventas en Traka.
De acuerdo con el especialista, la gestión de llaves y equipos de seguridad no es un proceso secundario, sino una operación clave para garantizar tanto la productividad como el bienestar de los trabajadores. “Es así como la asignación de llaves y la entrega de equipamiento técnico, de seguridad física, industrial y de protección personal no son procesos secundarios, son operaciones que sostienen la continuidad operativa de la mina y cuidan del bienestar de los trabajadores”.
En este contexto, tecnologías como gabinetes electrónicos, casilleros inteligentes y plataformas de gestión digital están siendo adoptadas para reforzar el control sobre los accesos. Estos sistemas permiten registrar cada interacción, validar permisos y restringir el uso de maquinaria o instalaciones a personal certificado.
“Al establecer controles precisos sobre quién puede ingresar o activar cada recurso, se reducen riesgos operativos y se previenen situaciones que, en muchos casos, podrían derivar en accidentes graves”, explica Cota.
Uno de los principales avances es la implementación de armarios inteligentes que, además de organizar llaves, funcionan como filtros operativos. Estos sistemas permiten que solo usuarios autorizados accedan a vehículos, maquinaria o instalaciones críticas, dejando trazabilidad completa de cada movimiento.
En paralelo, los casilleros inteligentes están transformando la gestión de equipos de protección personal y comunicación. Dispositivos como radios, detectores de gases o mascarillas de oxígeno pueden ser asignados, monitoreados y bloqueados en caso de fallas, evitando riesgos asociados a equipos defectuosos.
“El registro digital documenta quién retiró el dispositivo, en qué momento y bajo qué turno, permitiendo a los supervisores verificar que nadie acceda a la operación sin los elementos de seguridad necesarios”, añade.
La integración de estas soluciones con plataformas centralizadas permite consolidar la información operativa en tiempo real. Sistemas como Traka Web facilitan la conexión con bases de datos de recursos humanos y controles de acceso, asegurando que cada interacción esté vinculada al perfil del trabajador.
Además, estas tecnologías contribuyen a la correcta aplicación de protocolos de seguridad industrial como Lockout/Tagout (LOTO), orientados a prevenir accidentes durante labores de mantenimiento. “Gestionar el acceso a estas llaves puede salvar vidas y su aplicación es decisiva”, enfatiza el especialista.
Finalmente, la digitalización de la gestión de llaves y dispositivos no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también fortalece la trazabilidad y el cumplimiento normativo, aspectos cada vez más relevantes en la industria minera.
“La gestión de llaves y dispositivos en minería no es una rutina aislada de cada trabajador, sino parte de una estrategia colectiva que sostiene la operación completa”, concluye Cota.

