Latinoamérica. GM Security Technologies (GM Sec Tec) hace frente y apunta de manera enfática, que toda organización que participe en la cadena de procesamiento, transmisión y almacenamiento de información de tarjetas de crédito, tiene que cumplir con los estándares establecidos por el concilio del PCI, destaca Gustavo Adolfo Chacón, Gerente de Desarrollo de Negocios - International Operations.
“En este orden de ideas, estamos presentes con carácter de espónsor en el Foro Regional de Prevención de Fraude que MasterCard International ofrece del 9 al 11 de Mayo en la ciudad de Orlando, Florida; ya que consideramos que es una valiosa oportunidad para conocer y compartir lo último en tendencias, herramientas y técnicas para todo lo que implica la operación y prevención de fraude en la industria de medios de pago”.
En cifras publicadas en un Estudio de Robo de Identidad de 2017, realizado por Javelin Strategy & Research, el pasado año únicamente en Estados Unidos, fueron robados $16 mil millones de 15 millones de consumidores. El incremento exponencial de los casos de robo de identidad en puntos de venta, así como las pérdidas billonarias que estos han generado, sirvieron de punto de partida para el desarrollo de una guía enfocada para que las organizaciones que procesan, almacenan o transmiten datos de tarjetas de pago aseguren la información para evitar fraude, el Payment Card Industry Data Security Standard (PCI DSS, por sus siglas en inglés). Con el principal compromiso de la reducción de riesgo de fraude con tarjetas de crédito, mediante la protección de las infraestructuras que procesan, transmiten o almacenan data.
Una de las tendencias más marcadas en la lucha para disminuir la corrupción es la reducción del efectivo, es decir propiciar el uso de otros medios de pago para así poder identificar de manera más efectiva, tanto el origen como el destino del dinero, mientras que también se merma así las actividades ilícitas y la informalidad.
Y si bien, a menor uso de efectivo para realizar transacciones se redunda en beneficios como estos, aunados a elevar la recaudación tributaria, reducir operaciones de origen ilícito y bajar la informalidad y corrupción; también se abre una brecha importante, la del fraude.
“Cada vez aumenta más el uso de medios electrónicos de pago, por encima del efectivo; y esto, aunado al desarrollo del entorno digital, ha propiciado el crecimiento de una industria que avanza a pasos agigantados y ante la cual hay que estar dos pasos por delante, el crimen cibernético”.
Además, dio origen a la Fintech, el uso de las tecnologías de la información y comunicación, por parte de las empresas, para desarrollar servicios financieros de forma más óptima.
En la edición 2017 del Estudio de Pagos Digitales de Mastercard, la marca de tarjetas de crédito y de débito, que a su vez es uno de los fundadores y desarrolladores del Payment Card Industry Data Security Standard (PCI DSS), apunta que las billeteras digitales continuaron ganando relevancia en los teléfonos inteligentes y laptops a nivel mundial, superando el 75 % de las conversaciones rastreadas.
La aplicación de tecnologías que hacen que las compras sean más rápidas, fáciles y seguras, continúa ganando aceptación; la realidad virtual que permita que realizar una compra con tan sólo un gesto, es una de las metas de muchos consumidores a nivel mundial.
Pero hay que estar claros de que a mayor uso de tecnología, y aunque, las instituciones financieras ahora pueden identificar a las personas, el origen, el destino y el tránsito del dinero; se propicia mayor brecha y abre otro nivel de riesgos. Es por esto que en GM Security insistimos de manera enfática en que toda organización que participe en la cadena de procesamiento, transmisión y almacenamiento de información de tarjetas de crédito tiene que cumplir con los estándares establecidos por el concilio del PCI, concluye Gustavo Adolfo Chacón, Gerente de Desarrollo de Negocios - International Operations.


