Estados Unidos. Las grabadoras de video digitales, conocidas también como DVR, se encuentran entre los equipos de grabación que más energía emplean para su funcionamiento en el país norteamericano. Estos sistemas le cuestan a sus consumidores US$3 mil millones en energía.
Según el último estudio realizado por el Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC en inglés), estos sistemas gastan US$1 mil millones para operar cuando están en uso activo y unos US$2 mil millones adicionales, mientras están inactivos.
De acuerdo con el estudio de NRDC: “La reducción del consumo nacional de energía de los convertidores”, el uso de estos dispositivos equivale a la energía que expiden seis plantas de carbón (500 MW), ya que a pesar de estar apagados siguen funcionando a plena potencia.
Los DVR de alta definición de cable (HD-DVR) son los aparatos de más alto consumo, al gastar anualmente mucho más que una típica pantalla plana a los que son conectados y gastan un 40% más que su homólogo entre los convertidores básicos.
El consumo nacional de electricidad por los convertidores está en aumento a medida que más usuarios cambian de los convertidores básicos a DVR, ya que estos ofrecen una manera conveniente de grabar y regresar partes de un episodio. Un hogar típico, con un DVR y un convertidor básico, al año tiene un uso de electricidad casi igual que un refrigerador nuevo.
Sin embargo, ahorros significativos de energía se pueden alcanzar al tener convertidores que vayan a una modalidad de baja potencia cuando no están en funcionamiento. Según NRDC, "ésto se podría lograr en EE.UU. si los proveedores trabajan con los fabricantes para desarrollar e implementar dispositivos más eficientes en el consumo de energía, y los consumidores solicitan a su proveedor de que el suministro cumpla con la versión 4.0 de Energy Star".

