Internacional. La biometría se ha convertido en una de las tecnologías de identificación y de control de acceso más aceptadas por los usuarios finales. En Europa, África y el Medio Oriente (EMEA), este segmento de la industria de la seguridad electrónica pasa por un momento de crecimiento sostenido desde hace algunos años.Los proyectos gubernamentales, así como la seguridad que se requiere implementar en aeropuertos y puertos marítimos son los que más han demandado la implementación de esta tecnología, al igual que la emisión de pasaportes y el programa de identidad nacional. Los sistemas de biometría más utilizados son el reconocimiento facial, el del iris, la geometría de la mano, así como verificación de voz y firma.
De acuerdo al análisis realizado por Frost & Sullivan, el mercado biométrico en EMEA ganó en 2008 US$ 294.6 millones y se espera que en 2015 se alcancen US$1.442 millones, creciendo a una tasa compuesta de 25.5% desde 2008 hasta 2015.
A pesar del buen comportamiento del mercado, la crisi económica golpeó los presupuestos destinados a las inversiones de seguridad en algunas organizaciones privadas y públicas, por lo que pospusieron sus planes de implementación de sistemas de protección.

