Latinoamérica. Un informe reciente de BioCatch, empresa especializada en prevención de delitos financieros mediante el reconocimiento de patrones de comportamiento humano, reveló un aumento “explosivo y exponencial” de las estafas en todo el mundo. La investigación, basada en datos de instituciones financieras que atienden a casi 350 millones de consumidores en cinco continentes, mostró que los intentos de fraude aumentaron un 65 % en el último año.
El reporte detalló incrementos específicos: “un aumento del 100% en los intentos de estafa por voz (vishing), un incremento del 63% en las estafas románticas y un 42% más de intentos de estafas de inversión”. Asimismo, los ataques de phishing por SMS, conocidos como smishing, se multiplicaron por diez a nivel global, con un crecimiento aún mayor en Latinoamérica, “de hasta 14 veces”.
“El smishing es una modalidad de fraude que ha aumentado de manera considerable en Latinoamérica impulsado por el crecimiento del comercio electrónico y la banca digital. Los estafadores utilizan mensajes SMS para hacerse pasar por empresas o instituciones legítimas —como bancos, servicios de paquetería o dependencias gubernamentales—y suelen incluir enlaces falsos que, al abrirse, pueden infectar el dispositivo o robar información personal”, explicó Josué Martínez, Global advisor para BioCatch Latam.
Tom Peacock, Director de Inteligencia Global contra el Fraude de BioCatch, añadió: “Aunque estas cifras son impactantes, probablemente no sorprendan a nadie. Los líderes de los equipos de fraude y lavado de dinero de los mayores bancos del mundo enfrentan este aluvión de estafas cada día, mientras que el resto de nosotros hemos notado un claro aumento en los mensajes de texto, correos electrónicos, llamadas telefónicas y publicaciones en redes sociales sospechosas”.
El informe también indicó que “las estafas de compra siguen siendo el tipo más común en el mundo”, con un aumento del 14% en los intentos durante el último año. Según la Alianza Global contra las Estafas (Global Anti-Scam Alliance), los consumidores pierden 1,03 billones de dólares al año debido a fraudes, y la cifra continúa en ascenso.
Ian Mitchell, fundador de The Knoble, declaró que “el sistema financiero está siendo utilizado para explotar a las personas. Estos crímenes adoptan muchas formas: Generational wealth? / riqueza generacional robada mediante estafas, personas esclavizadas en centros de fraude, imágenes de niños explotados compradas y vendidas en línea, dinero movido por todo el mundo para financiar otros crímenes atroces. La realidad es que la actividad criminal organizada no solo roba dinero. En algunos casos, también roba vidas”.
Erin West, fundadora de Operation Shamrock, añadió: “No se trata de operaciones ocultas en un sótano. Ciudades enteras están ahora dedicadas a las estafas, operando abiertamente, protegidas y en expansión. Son ciudades en auge, pero en lugar de producir bienes, su industria es el fraude”.
Una buena noticia reportada por BioCatch fue que sus clientes registraron una disminución del 15% en las estafas de suplantación de identidad, atribuida en parte a la adopción de soluciones basadas en comportamiento. En julio, la compañía lanzó Scams360, “que ofrece una protección sin precedentes contra los tipos de estafas que los bancos han tenido dificultades para detectar y prevenir (románticas, de inversión, por correo electrónico empresarial, de compra, etc.)”.
El informe, titulado “Estafas globales 2025: Usando inteligencia conductual y de dispositivos para arrojar luz sobre las estafas de ingeniería social”, incluyó también un estudio de caso de un cliente bancario europeo. Este documento mostró cómo un conjunto aparentemente normal de transacciones puede revelar “el devastador control que los estafadores pueden ejercer sobre la vida de las personas —en este caso


