Latinoamérica. Durante los periodos de máxima ocupación, la capacidad de los hoteles para transformar la presión operativa en una ventaja competitiva depende de la conectividad, la seguridad y la eficiencia operativa. Así lo expuso Sebastián Barrionuevo, vicepresidente para América Latina y el Caribe de Vingcard | ASSA ABLOY, quien señaló que estos factores “impactan directamente en el RevPAR y en la lealtad del huésped”.
De acuerdo con datos citados por Barrionuevo, “la gran mayoría (92 %) de los líderes de la industria hotelera indica que, en la actualidad, es imprescindible implementar nuevas integraciones tecnológicas para la gestión eficiente”.
Uno de los retos más relevantes en temporada alta es la congestión durante el check-in. Las soluciones de ingreso sin contacto, como la llave móvil, permiten a los huéspedes acceder a sus habitaciones con sus dispositivos, evitando filas, tarjetas físicas y tiempos prolongados de espera. Entre sus beneficios, Barrionuevo destacó “rapidez y eficiencia”, “seguridad y control” y “facilidad de integración” con sistemas existentes.
La conectividad también es clave para los viajeros actuales, quienes demandan acceso constante a internet. Según el estudio mencionado, “más del 90 % de los gerentes hoteleros señala que es de suma importancia que las integraciones de conectividad sean más accesibles y fluidas”. Barrionuevo explicó que contar con soluciones diseñadas para entornos hoteleros y con capacidad para gestionar alto tráfico permite garantizar estabilidad, seguridad de datos y funcionamiento continuo de sistemas como el check-in digital o la comunicación interna.
Otro desafío es el control de costos energéticos y de recursos. Barrionuevo indicó que “la implementación de sistemas de gestión energética que automatizan el control del clima, la iluminación y otros consumos… permite reducir en promedio hasta un 40 % el gasto en electricidad, sin afectar la calidad del servicio”. Además, la digitalización del inventario contribuye a minimizar desperdicios y optimizar reposiciones.
Según Barrionuevo, los hoteles que adopten tempranamente estas herramientas estarán mejor preparados para afrontar temporadas de alta demanda y “establecer bases sólidas para la gestión de un nuevo tipo de hospitalidad: la moderna y del futuro”.


