Latinoamérica. La digitalización acelerada del sector financiero en América Latina y el endurecimiento de los marcos regulatorios han puesto el cumplimiento normativo en el centro de la agenda de las instituciones. Según Oswaldo Palacios, experto en ciberseguridad de Akamai Latinoamérica, “las instituciones financieras que no cumplen con los estándares de seguridad establecidos están más expuestas a ciberataques, interrupciones operativas y pérdidas económicas significativas”.
El reporte IBM X-Force 2025 indica que, en 2024, el sector financiero y el asegurador fueron los más afectados por ciberataques en América Latina, con un 33% de los casos. El estudio Panorama de amenazas para el sector financiero de LATAM en 2025, realizado por Digi Americas Alliance, Duke y Recorded Future, señala que la región se encuentra entre las menos preparadas para este tipo de incidentes debido a la falta de inversión en ciberseguridad, la escasez de profesionales cualificados y la debilidad de los marcos normativos.
“En América Latina, aún existen brechas importantes en la implementación de estos marcos regulatorios, lo que representa un riesgo latente para la estabilidad del sistema financiero y la confianza del consumidor”, afirma Palacios. Frente a este escenario, el especialista plantea cinco líneas de acción para reforzar la postura de cumplimiento:
- Simplificar el cumplimiento normativo: mediante microsegmentación para reducir el alcance de los entornos de cumplimiento, agilizar auditorías y controlar el acceso a datos confidenciales.
- Impulsar la productividad operativa: con plataformas de seguridad de gestión unificada, capacidades de caza proactiva de amenazas y protección avanzada de APIs con inteligencia artificial.
- Mejorar la experiencia del cliente: asegurando continuidad de servicio ante ataques DDoS y protegiendo datos mediante monitoreo en tiempo real de APIs.
- Optimizar los costos de seguridad y cumplimiento: a través de soluciones escalables basadas en la nube y estrategias que reduzcan los tiempos y recursos de auditoría.
- Fortalecer la resiliencia institucional: integrando la seguridad como parte esencial de las operaciones y alineándola con las regulaciones vigentes.
“El cumplimiento normativo en América Latina debe dejar de verse como un simple requisito legal. Es un componente esencial de la resiliencia financiera, de la protección de los usuarios y de la confianza institucional, invertir en ello no solo evita sanciones, también protege el futuro de la banca en la región”, concluye Palacios.


