Latinoamérica. Las reservas de minerales esenciales como el litio, el cobre, el níquel, el molibdeno y el grafito en América Latina son cruciales para tecnologías en auge como la inteligencia artificial (IA). De acuerdo con información de la CEPAL, Chile, Perú, Brasil, Colombia y México se encuentran entre las naciones con los recursos estratégicos más grandes.
El auge global de la IA ha incrementado la demanda de minerales y metales esenciales en la fabricación de chips semiconductores, dispositivos de almacenamiento y componentes electrónicos, los cuales requieren litio, cobalto, cobre, oro, estaño, níquel, paladio, plata y platino.
En este contexto, resalta la relevancia de modernizar la industria minera en la región mediante la aplicación de tecnologías novedosas, la consolidación de la infraestructura esencial y la promoción del capital humano. Adicionalmente, se promueve el uso de inteligencia artificial y macrodatos (big data) con el objetivo de aumentar la productividad y reducir los impactos en el entorno ambiental.
El Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM, por sus siglas en inglés) impulsa la estrategia Nature Positive, que busca “detener y revertir la degradación del entorno natural para 2030”, mediante la circularidad de la innovación y una gestión integrada del territorio. La entidad subraya que esta visión será clave para alcanzar los objetivos climáticos y avanzar en el desarrollo sostenible.
La implementación de sensores del Internet de las Cosas (IoT) y el análisis de datos en tiempo real son algunas de las tecnologías orientadas a optimizar el uso de energía, disminuir los residuos e identificar zonas críticas. La industria minera, tradicionalmente vinculada a elevados grados de impacto ecológico, busca actualmente utilizar instrumentos digitales para una gestión más eficaz y responsable.
Durante los últimos cinco años, la industria minera ha experimentado un incremento del 30 % en sus costos, lo que, sumado a los altos precios de la energía en América Latina, impacta en la rentabilidad de las operaciones. En este escenario, la implementación de tecnología se plantea como un instrumento para simplificar procedimientos, reducir gastos y potenciar la productividad.
Vertiv trabajó recientemente en conjunto con una compañía minera en Chile para modernizar su centro de datos. El proyecto contempló la implementación del sistema modular de alimentación ininterrumpida (UPS) Vertiv Liebert APM, alimentado por baterías de iones de litio, lo que permitió incrementar la eficiencia energética, aumentar la redundancia y garantizar la disponibilidad de los dispositivos.
José Medina, gerente de cuentas clave empresariales de Vertiv, afirmó: “La compañía comprende las complejidades y desafíos de las operaciones de los centros de datos de la industria minera y ofrece soluciones eficaces y fiables, diseñadas para soportar las duras condiciones típicas de los entornos industriales y mineros: desde elementos corrosivos y alta humedad hasta exposición a la sal, temperaturas extremas, polvo, altitudes elevadas, actividad sísmica e incluso nieve”.


