Latinoamérica. En México, la mitad de los niños y niñas de 6 a 11 años acceden a internet, mientras que, entre los adolescentes, el porcentaje varía entre el 80 % y el 94 %. En este contexto, surge la pregunta: ¿cómo podemos, como sociedad, establecer una red de protección para los menores en el entorno digital?
Lo que puede parecer una simple partida en línea o una nueva conexión en redes sociales podría transformarse en una vía hacia peligros digitales para los niños y adolescentes. En este sentido, y con motivo del Día del Niño en México, que resalta los derechos y la protección infantil, es crucial que adoptemos prácticas de ciberseguridad como una responsabilidad compartida entre familias, gobiernos y empresas tecnológicas.
“Los niños y niñas tienen una identidad digital más frágil y menos monitoreada, lo que los convierte en objetivos atractivos para los estafadores”, afirma Daniel Mazzucchelli, director de Expansión de Sumsub Latinoamérica. “Proteger su presencia en línea es una responsabilidad colectiva que empieza con una óptima verificación de su identidad y verificación de la edad”.
El crecimiento de los deepfakes en México exige avances en la verificación de la edad
Las deepfakes, que son imágenes o videos generados por inteligencia artificial que imitan la realidad de manera hiperrealista, constituyen un riesgo creciente para la infancia. Estos pueden facilitar la suplantación de identidad, el acceso a contenido inapropiado o el contacto con personas malintencionadas.
De acuerdo con el Informe de Fraude de Identidad 2024 de Sumsub, los deepfakes han aumentado considerablemente a nivel global, cuadruplicándose entre 2023 y 2024, lo que representa el 7 % de todos los intentos de fraude. En México, este fenómeno se incrementó en un 164 % en el mismo período.
Este problema no solo afecta a adultos con intenciones ilícitas; los adolescentes también recurren a herramientas generativas para modificar su apariencia o falsificar documentos con el fin de evadir controles de edad.
En este contexto, la comprobación digital mediante biometría sofisticada emerge como una solución esencial. Por ejemplo, tecnologías que utilizan inteligencia artificial para calcular la edad de un usuario, detectar irregularidades y diferenciar imágenes auténticas de las producidas por inteligencia artificial.
Internet: una nueva oportunidad para el hurto de identidad
Los juegos virtuales representan otro ámbito de peligro para los niños, dado que posibilitan la interacción en tiempo real con otros participantes. A pesar de ser vistos como lugares de esparcimiento, estos pueden ser empleados por acosadores, tergiversadores de identidad o adultos con propósitos de explotación.
Según el reporte de Sumsub, el sector de los videojuegos exhibe una tasa del 2.3 % de suplantación de identidad, situándola entre los cinco sectores más impactados por este tipo de fraude a nivel mundial.
"En un ambiente cada vez más automatizado, la tecnología de verificación se transforma en un obstáculo crucial para evitar que actores malintencionados se hagan pasar por menores o se relacionen con ellos sin autorización", indica Mazzucchelli.
Métodos efectivos para la verificación de edad
Para enfrentar estos riesgos, la tecnología de prevención del fraude se ha convertido en una herramienta esencial para las plataformas digitales responsables. Estas implementan filtros sólidos desde la inscripción hasta la supervisión continua, con el objetivo de garantizar la seguridad y evitar que identidades falsas se escapen a los controles de edad o a las normativas internas.
Según información de Sumsub, estos son algunos de los métodos más eficaces para incrementar la protección de los niños en la red:
• Validación mediante inteligencia artificial y biometría: A través de tecnologías de reconocimiento facial y inteligencia artificial, se determina la edad del usuario sin guardar información delicada ni poner en riesgo su privacidad.
• Comprobación mediante documentos de identificación: Involucra la comprobación en directo de documentos oficiales para verificar la edad, sin revelar datos adicionales.
• Autorización de los progenitores: Se trata de conseguir el permiso comprobable de un tutor legal antes de recolectar información personal de menores, un procedimiento que está regulado en naciones como Estados Unidos.
Sugerencias para progenitores y tutores
Pese a que la tecnología tiene un rol fundamental, la defensa más eficaz se inicia en el hogar. A continuación, se describen algunas medidas que las familias pueden implementar para evitar crímenes cibernéticos contra los niños:
• Supervisar y acompañar el uso de internet por parte de los niños, especialmente en redes sociales y videojuegos.
• Instalar herramientas de control parental y filtros de contenido para limitar el acceso a sitios o funciones inapropiadas.
•Fomentar la educación digital en el hogar, enseñando a los niños a identificar comportamientos sospechosos, proteger sus datos y reportar situaciones incómodas.
Una infancia vinculada, pero confiable
La digitalización es un componente esencial de la infancia contemporánea. De acuerdo con cifras del INEGI, entre los niños de 6 a 11 años, el 50 % utiliza internet o computadoras. Dentro de los jóvenes de 12 a 17 años, este porcentaje se incrementa considerablemente, llegando a fluctuar entre el 80 % y el 94 %.
Así pues, para asegurar la protección de los niños en internet, resulta crucial fomentar la conciencia, implementar tecnologías de prevención y fortalecer la vigilancia desde casa. "Solo mediante una colaboración conjunta entre padres, plataformas de tecnología, entidades gubernamentales y empresas comprometidas podremos edificar un ambiente digital seguro, en el que los niños y niñas puedan crecer, aprender y divertirse sin comprometer su bienestar", finaliza Mazzucchelli.


