Latinoamérica. El uso creciente de la tecnología en la vida cotidiana ha traído varios beneficios a todos los grupos de edad, pero también aumenta el riesgo, especialmente para los adultos mayores. Según ESET, "este grupo se ha convertido en un alcalde de ciberdelincuentes que se benefician de su menor confidencialidad con un entorno digital para hacer trampa".
Fraude convencional que afecta a los adultos mayores
Phishing: Mensajes falsos que deseen engañar al usuario Haga clic en enlaces maliciosos o descargue archivos infectados. “Si se recibe un correo con la promesa de haber ganado algún premio o una oferta (alegría), una amenaza de que una cuenta se bloqueará, o de una deuda (preocupación), se debe pensar dos veces antes de hacer clic en un enlace o descargar un archivo”.
Los delincuentes que revisan técnicos de apoyo o familiares están en problemas para obtener información personal. ESET advierte que es importante mantener la paz y en ningún caso proporcionar datos secretos. Redes sociales y fraude en el sitio web: estos incluyen perfiles falsificados, publicidad engañosa y enlaces maliciosos. Los ciberdelincuentes pueden clonar sitios oficiales y pagar publicidad para aparecer en los primeros resultados de búsqueda, lo que puede llevar a las víctimas a realizar compras en sitios fraudulentos.
Secuestro de cuentas: el uso de contraseñas repetidas facilita el acceso de los ciberdelincuentes a múltiples cuentas. Por ello, ESET recomienda emplear contraseñas seguras y diferentes para cada servicio, además de utilizar gestores de contraseñas como KeePass.
Códigos QR fraudulentos: aunque se han popularizado para diversas actividades, también pueden ser utilizados por los delincuentes para dirigir a sitios maliciosos. Es importante verificar el origen del código antes de escanearlo.
Medidas de prevención
No compartir datos sensibles: evitar proporcionar información personal o bancaria por teléfono, correo o redes sociales sin verificar la identidad del remitente.
Utilizar contraseñas seguras: combinaciones robustas de letras, números y símbolos, almacenadas en gestores de contraseñas si es necesario.
Mantener dispositivos actualizados: asegurarse de que sistemas operativos y aplicaciones estén al día para prevenir vulnerabilidades.
Activar la autenticación en dos pasos (2FA): una capa extra de seguridad para correos electrónicos, cuentas bancarias y redes sociales.
Ser cauteloso con los enlaces: evitar hacer clic en enlaces de origen dudoso, incluso si provienen de contactos conocidos.
Usar software de seguridad: instalar un antivirus confiable y realizar escaneos periódicos en los dispositivos.
Evitar redes Wi-Fi públicas: no realizar transacciones bancarias ni acceder a información sensible en redes abiertas.
“La educación y la concientización son puntos clave para el cuidado de la información, sin importar la edad. En caso de ser un adulto mayor, y alguna de las recomendaciones o la misma tecnología te sobrepasa técnicamente, lo ideal es buscar alguien que te pueda acompañar, ya sea un familiar o allegado experimentado, o bien un técnico reparador de PC de confianza”, aconseja Camilo Gutiérrez Amaya, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.
Cómo ayudar a los adultos mayores a navegar de forma segura
ESET también sugiere algunas estrategias para quienes desean asistir a los adultos mayores en su adaptación al entorno digital:
Acompañarlos en la configuración de dispositivos: enseñarles a identificar riesgos con ejemplos concretos.
Crear un entorno de confianza: fomentar el diálogo para que consulten antes de tomar decisiones en línea.
Revisar juntos las configuraciones de privacidad: verificar la seguridad en redes sociales y aplicaciones.


