Frente a esta presión externa, el sector de la seguridad electrónica en la región se juega su sostenibilidad entre la innovación tecnológica, la diversificación de proveedores y la urgente reconfiguración de sus cadenas logísticas.
Por Andrea Ochoa Restrepo
Las recientes modificaciones en la política comercial de Estados Unidos han planteado nuevos desafíos para la industria de la seguridad electrónica en América Latina. La imposición de una red de aranceles —incluidos los derivados de la Sección 301 contra China, los aranceles “recíprocos” y las disposiciones de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA)— ha generado disrupciones en la cadena de suministro, incrementado los costos y obligado a los actores del sector a revisar sus modelos operativos.
Cadena de suministro bajo presión
El aumento en los costos de componentes como semiconductores, sensores, baterías, pantallas y materiales estructurales afecta a toda la cadena de valor, desde fabricantes hasta integradores. Esto obliga a evaluar si se absorben los sobrecostos o se trasladan al cliente final. La diversificación de proveedores y la redirección de rutas logísticas también han elevado los fletes, prolongado los tiempos de entrega y generada congestión en puertos. Algunas empresas optan por almacenar inventarios ante la incertidumbre de suministro, lo que representa un esfuerzo adicional en términos financieros.
La situación se ve influenciada por posturas variables dentro del gobierno estadounidense. Aunque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) anunció el 5 de abril que ciertos dispositivos electrónicos —como smartphones, componentes de ordenadores y chips semiconductores— quedarían excluidos de los aranceles recíprocos, esta decisión fue matizada días después. El 13 de abril, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, afirmó: "Esa exención es solo temporal, ya que contarán con un gravamen específico pronto", y agregó: "Todos esos productos se incluirán en la categoría de semiconductores y tendrán un arancel específico (...) Estarán incluidos en los aranceles sobre semiconductores, que probablemente entrarán en vigor en uno o dos meses. Así que estos llegarán pronto".
La implementación de tarifas aduaneras a elementos fundamentales como los semiconductores, chips y pantallas impactará de manera directa a las compañías de cámaras de vigilancia, sistemas de alarma y vigilancia en América Latina. Estos dispositivos se sustentan en materiales importados, muchos de los cuales provienen de China o que incluyen componentes producidos en ese país. El aumento de las tarifas aduaneras causará un incremento en los gastos de compra de estos aparatos, impactando los márgenes de beneficio de las compañías de la industria. Específicamente, las compañías con acuerdos a precio inalterable tendrán que determinar si asumen estos gastos extra, lo que afectaría su rentabilidad, o si los distribuyen entre los clientes finales, lo que podría provocar descontento o disminución de su competitividad.
Además, los problemas en la cadena de suministro y los largos periodos de entrega también impactarán en la habilidad de las compañías de seguridad electrónica para cumplir con sus obligaciones de instalación y mantenimiento. La falta de componentes concretos podría forzar a los integradores a reformular sus soluciones o a emplear tecnologías menos sofisticadas, disminuyendo así la calidad o las capacidades de los sistemas. En este contexto, las compañías de la industria tendrán que reorganizar su cadena de abastecimiento, diversificando sus proveedores y considerando nuevas opciones para minimizar los riesgos originados por los aranceles y la incertidumbre en el comercio global.
Adicionalmente, el presidente Donald Trump anunció un incremento del 145 % en los aranceles a productos chinos, sumando un 125 % al 20 % ya existente. En sus palabras: "Necesitamos semiconductores, chips y pantallas planas; necesitamos que estos productos se fabriquen en Estados Unidos. No podemos depender del Sudeste Asiático (...) Por lo tanto, esto no es una exención permanente". China respondió con medidas arancelarias equivalentes.
Distribuidores e integradores en el punto crítico
En América Latina, distribuidores e integradores enfrentan retos financieros y logísticos. Los contratos a precio fijo pueden representar un riesgo ante variaciones inesperadas en los costos. En algunos casos, esto deriva en renegociaciones o cancelaciones de proyectos. A nivel técnico, la disponibilidad de equipos comienza a condicionar el diseño de soluciones, lo cual influye en la configuración final de los sistemas.
Panorama mixto: crecimiento con fricciones
Factores estructurales como la demanda por seguridad urbana e industrial, la digitalización y el desarrollo de ciudades inteligentes siguen impulsando el mercado. Sin embargo, los aranceles, los cuellos de botella logísticos y la volatilidad cambiaria generan restricciones, especialmente en sectores con márgenes ajustados como pequeñas empresas, comercio minorista o gobiernos locales.
La presencia de tecnología china sigue siendo relevante. Esta participación implica tanto dependencia en términos logísticos como acceso a soluciones de menor costo.
Evolución tecnológica: de la vigilancia al valor estratégico
La industria atraviesa una etapa de transformación tecnológica. La inteligencia artificial (IA), el internet de las cosas (IoT) y la automatización están modificando el enfoque tradicional de la seguridad electrónica.
Luis Atiencia, directivo de la empresa Compucima, señala que "la seguridad electrónica fue una de las primeras industrias en incursionar en el uso de la inteligencia artificial". Explica que desde 2005 comenzaron a implementarse algoritmos de análisis de video y que "las cámaras pasaron de ser ojos pasivos a generar información útil y alertas automáticas en tiempo real".
Atiencia recuerda que hace diez años ya se hablaba de sistemas bancarios que usaban machine learning para identificar patrones y mejorar la seguridad. Añade que actualmente "los algoritmos permiten identificar incluso si un trabajador porta casco o chaleco en una fábrica". Menciona el caso de un proyecto en Ecuador donde "cámaras térmicas permitieron detectar variaciones de temperatura en líneas de alta tensión antes de que ocurriera un fallo, evitando pérdidas millonarias". Concluye: "Estas tecnologías posibilitan que las compañías se muestren proactivas en vez de reactivas".
Sobre la ciberseguridad, Atiencia indica: "El mercado de la seguridad electrónica ha tenido que adaptarse a la ciberseguridad, y hoy en día es uno de los aspectos más importantes para los clientes, especialmente en sectores estratégicos como la banca y la energía".
Adaptación y equilibrio: nearshoring y transformación digital
A mediano y largo plazo, la reconfiguración de la cadena de suministro mediante estrategias de nearshoring podría beneficiar a América Latina, siempre que se superen obstáculos como la informalidad, los costos logísticos internos y la infraestructura especializada.
También será determinante el uso de tecnologías como inteligencia artificial, analítica avanzada y plataformas en la nube para aumentar la eficiencia operativa y la trazabilidad en los procesos.
El entorno arancelario actual forma parte de una dinámica de reajustes estructurales en el comercio global. Las tensiones entre Estados Unidos y China se mantienen, lo que obliga a las empresas del sector a desarrollar modelos ágiles y adaptativos.
Recomendaciones
Las empresas del sector pueden considerar las siguientes estrategias:
• Diversificación de proveedores y mercados para distribuir el riesgo.
• Uso de instrumentos aduaneros como zonas francas, tratados de libre comercio y planificación fiscal.
• Rediseño de productos con plataformas modulares que permitan flexibilidad de componentes.
• Gestión dinámica de inventarios con foco en insumos críticos.
• Inversión en ciberseguridad y gobernanza contractual para enfrentar riesgos digitales y legales.
Otras perspectivas
Luis Fernando Uribe, CEO de Totem Seguridad, describe cómo su empresa —con más de 10 000 cámaras monitoreadas en América Latina— ha integrado nuevas tecnologías en respuesta a las condiciones actuales del mercado.
Sobre el uso de inteligencia artificial, Uribe comenta: "Nosotros no miramos video, miramos clips analizados con analíticas de inteligencia artificial". Explica que, desde la pandemia, han implementado algoritmos que permiten "identificar personas en horarios restringidos o segregar vehículos de peatones". Señala que "el 95 % de sus cámaras cuentan con algún tipo de analítica inteligente".
Agrega que: "No desarrollamos tecnología propia. Implementamos lo que ya está probado en el mercado y nos concentramos en hacerlo bien".
En relación con la ciberseguridad, Tótem está en proceso de certificación ISO 27001. Uribe explica que han implementado "cifrado de comunicaciones, firewalls perimetrales y control de acceso homologado". También menciona una preocupación recurrente en el sector: "El problema en ciberseguridad son los productos chinos. Aunque les pongas un firewall, muchas veces siguen siendo vulnerables. Pero el mercado es el que manda".
El costo sigue siendo una variable de peso. "Hacemos una mezcla de cámaras, alarmas y controles de acceso que nos permitan monitorear de forma más eficiente y reducir costos en campo", explica Uribe. En comparación con otras ofertas del mercado, comenta: "No podemos competir con alguien que va y hace una instalación en un día con productos baratos, pero sí podemos diferenciarnos por el servicio, la confiabilidad y la escalabilidad".


