Latinoamérica. El portal RFID Journal publicó un estudio llamado “RFID se calienta en América Latina” en el que revela el incremento en el uso de este tipo de tecnologías en la región para el sector de seguridad por parte de los gobiernos y otras organizaciones, como medida para combatir el tráfico, robo y otros delitos.
En Colombia, que históricamente ha enfrentado desafíos con el tráfico ilegal de drogas, construyeron una red de contactos RFID de 1.700 millas de largo (unos 2.700 kilómetros) para ubicar los contenedores de carga con mercancías exportadas desde las plantas industriales rumbo a los buques.
El sistema de RFID está ubicado en las principales carreteras y puertos y puede leer los sellos electrónicos en los contenedores y detectar si un envase ha sido abierto o manipulado en el camino. El proyecto está planeado para comenzar este verano.
En México, una compañía de buses está utilizando RFID para monitorear sus neumáticos nuevos y evitar que sea robados para comercializar en el mercado negro. También implementan esta solución en una reconocida universidad del norte del país, para evitar el robo masivo de laptops.
En Argentina, por su parte, se presentó desde el año pasado el primer sistema electrónico de almacenamiento de peajes de Sudamérica, con el fin de reducir la velocidad y la congestión y combatir la proliferación de vehículos sin registro. Al igual que sucede en Brasil donde hay un 30% de automóviles que no están registrados y que con RFID pretenden disminuir el robo de estos y mejorar el tráfico.

