Estados Unidos. ONVIF ha reactivado por completo los permisos para funcionamiento de las marcas de seguridad electrónica, Dahua y Hikvision, al igual que a la empresa Huawei, entre otras, tras la decisión del Gobierno de este país de ajustar los términos de las sanciones de su Lista de entidades.
Al respecto, ONVIF le compartió a Ventas de Seguridad la siguiente declaración: “La membresía de ONVIF está abierta a cualquier empresa o grupo de interés a nivel de observador, usuario, afiliado registrado, contribuyente o miembro completo. A partir de septiembre de 2022, los cambios en la ley de EE. UU. permiten que las empresas en la Lista de Entidades de Regulaciones de Administración de Exportaciones de la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de EE. UU. participen plenamente en ONVIF. Esto incluye participar en grupos de trabajo y comités y enviar productos al programa de productos conformes a ONVIF”.
En un anuncio realizado a inicios de septiembre, el subsecretario de Comercio para Industria y Seguridad, Alan Estévez, dijo que el cambio de regla brinda aclaraciones a la industria de EE. UU. y a otras organizaciones que permitirán el liderazgo continuo de EE. UU. en estos grupos técnicos.
Estas empresas habían perdido sus permisos con ONVIF luego de que en 2019 se hiciera efectiva la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA), la cual prohíbe la comercialización de los productos de estas marcas por parte de las agencias gubernamentales de Estados Unidos.
El cambio de reglas tenía la intención de calmar las preocupaciones de la industria de que las empresas estadounidenses se desanimaron a participar plenamente en los esfuerzos de desarrollo de estándares internacionales por temor a que pudieran estar violando involuntariamente los controles de exportación de EE. UU. si los representantes de las organizaciones en la Lista de entidades estuvieran presentes.
También hubo preocupaciones de que una presencia reducida de las organizaciones estadounidenses en las actividades de establecimiento de estándares podría dar una ventaja competitiva a las empresas chinas que toman un papel más importante en los grupos técnicos que determinan la forma en que se diseña y aplica la tecnología a nivel mundial.


