La integración de sistemas ha permitido un mando central y directo de la mayoría de las soluciones dentro de un lugar. Hace más de 30 años este concepto era sólo una idea loca de quienes creaban películas y series de ficción; hoy en día es una realidad que poco a poco se desarrolla gracias a los adelantos tecnológicos. Existen sistemas que controlan la temperatura interior del ambiente y del agua, la iluminación, el acceso, los ascensores y la seguridad, los cuales admiten una respuesta más ágil y segura a los incidentes que se presentan en los edificios. La unión de las soluciones permite que se mejore el accionar de los equipos, ya que cada equipo aporta nuevas características a los demás sistemas. Por ejemplo, la integración de sistemas de seguridad posibilita brindar una mayor protección al lugar donde están instalados y por consiguiente a las personas que lo habitan y visitan.
Esta integración conlleva a la automatización donde se interrelacionan las unidades de control y regulación independientes para operar bajo una misma plataforma, establecer una interconexión lógica entre diferentes sistemas como calefacción/ climatización/ refrigeración/ ventilación de locales, equipos sanitarios, sistemas electrotécnicos, seguridad y transporte vertical.
Un factor importante dentro de la automatización es que las aplicaciones de software deben permitir la integración perfecta dentro del segmento de especialización para la cual fueron creadas, por lo tanto lo recomendable contar con sistemas especiales para cada segmento que puedan enviar y recibir datos de los otros sistemas en forma bidireccional, flexible, resguardando la integridad de los datos, pero no interfiriendo en la gestión de los segmentos conexos.
No obstante, la falta de arquitecturas abiertas dificulta la interconectividad entre sistemas de diferentes fabricantes, de modo tal que las soluciones de HVAC, energía, iluminación, y seguridad no trabajarían como se espera, y se convierte en una integración restringida y limitada.
Adicionalmente este tipo de arquitectura perjudica a los usuarios del sistema, pues invierten en un equipo que no es integrable con otro subsistema, y cualquier expansión es imposible o acarrea altos costos.
En el mundo de la seguridad cada vez más se presenta la integración, pues soluciones que antes trabajaban de forma independiente ahora confluyen con otras y realizan un trabajo en equipo, beneficiando a los usuarios; sin embargo cuando dichas soluciones se unen con las demás tecnologías de edificios mediante un control centralizado se pueden obtener resultados que antes no se presentaban, como la detección y extinción temprana de un conato de incendio, sin mucho alboroto y sin causar daños mayores.
Lo ideal para realizar esta unión sería manejar dos plataformas integrables, capaces de cumplir sus labores de forma independiente e integrar por software los datos que de cada sistema pueden generar acciones en el otro, de tal forma que mejore la gestión. Asimismo, es importante que al unir los sistemas se puedan explotar al máximo las capacidades de los equipos, pues si no, se estaría degradando el potencial de cada elemento.
La integración de la seguridad con los sistemas de HVAC, iluminación, energía y transporte de un edificio, posibilita mantener un balance entre ahorros de energía, seguridad y confort, obteniendo grandes beneficios en la parte energética, hasta de un 24% comparado con una instalación tradicional.
En algunos momentos de la unión se han presentado inconvenientes debido a las diferentes marcas que se utilizan, no obstante lo ideal es que todas las soluciones hablen un lenguaje universal, o en su defecto que se desarrolle un software que se encargue de traducir las señales.
Cabe resaltar que también se presentan algunos problemas de comunicación que surgen al integrar seguridad con las demás tecnologías de edificios, los cuales parten de la forma como se realice la integración y el mantenimiento que se le dé a la misma, así como de la actualización de los productos.
Hoy en día la integración y automatización de edificios se están implementando en las nuevas construcciones, tanto empresariales como residenciales. Los bancos, hospitales, edificios corporativos, tiendas de grandes superficies, aeropuertos, compañías petroleras y de gas, telecomunicaciones y energía son las industrias que más optan por esta tendencia, no obstante en Latinoamérica la falta de recursos y los altos costos no benefician a quienes desean realizar una integración.

