Latinoamérica. Es fundamental controlar de forma precisa la temperatura y la humedad en los centros de datos para garantizar la eficiencia energética, reducir el uso y mantener las condiciones operativas constantes. Las soluciones de seguimiento avanzadas posibilitan a los operadores maximizar recursos y prever nuevas demandas regulatorias en el ámbito ambiental.
Según datos de Statista, se espera que los ingresos del mercado global de centros de datos crezcan a una tasa anual del 8,45 %, alcanzando los 624.100 millones de dólares en 2029. Este incremento también conlleva un incremento en el uso de energía, especialmente en los sistemas de enfriamiento, lo que ha impulsado la búsqueda de soluciones que disminuyan el efecto en el medio ambiente.
"En los centros de datos, es imprescindible regular con exactitud la temperatura y la humedad." Las soluciones de monitoreo avanzadas posibilitan adelantarse a las normativas medioambientales, optimizar la eficiencia de la refrigeración y disminuir el uso de energía, lo que hace las operaciones más sostenibles y fiables", sostiene Ricardo Parada, director de Ventas en Vaisala.
La utilización de sensores que proporcionan información exacta en tiempo real ayuda a prevenir el enfriamiento excesivo, uno de los principales motivos de derroche energético en estos ambientes. Esta tecnología, además de disminuir el consumo, facilita la identificación y administración de los denominados "puntos calientes" en las salas de servidores, áreas críticas donde las fluctuaciones de temperatura pueden perjudicar el rendimiento o la longevidad del equipo.
"A mayor duración de un dispositivo, menos se requieren sustituciones." Los sensores de larga duración disminuyen la necesidad de cambios constantes, lo que reduce los desechos electrónicos y fomenta una economía más sustentable", indica Parada.
La eficiencia también se relaciona con la posibilidad de reutilización. Los dispositivos que pueden ajustarse a las demandas fluctuantes de los centros de datos posibilitan prolongar su durabilidad y reducir la producción de desechos, favoreciendo procesos más conscientes en la utilización de materiales y en el uso de energía cotidiana.
"Los sensores eficientes son aquellos que pueden ser reutilizados de forma continua, adaptándose a la evolución de las necesidades empresariales." Esto no solo reduce el derroche, sino que también reduce la necesidad de reemplazarlos de manera regular. Con el aumento continuo de la demanda global de datos, se vuelve más imprescindible que nunca la necesidad de soluciones de seguimiento eficientes y sostenibles. Gracias a la tecnología avanzada de sensores, los centros de datos ahora tienen la flexibilidad para adelantarse tanto a las regulaciones ambientales como a las exigencias operativas. Este avance es clave para construir una economía más sostenible en el futuro”, concluye.


