Muchas son las formas que se ha ideado la industria de la seguridad y las autoridades para evitar las falsas alarmas. Se pueden encontrar equipos con dispositivos específicos que evitan estos eventos, o la programación de detectores de infrarrojos pasivos para ignorar el primer movimiento y activarse si detectan movimiento en dos o más áreas consecutivas en un periodo de tiempo, o sensores específicos para cada área a proteger; igualmente existen las capacitaciones que brindan en Latinoamérica diferentes compañías del sector de la seguridad y estamentos como ALAS.
Respecto a este tema, Fried afirma que la capacitación del personal y de ventas es una de las formas de ayudar en la disminución de las falsas alarmas, pues ellos a la vez educan al cliente, también considera que se debe realiza un acta de entrega de la instalación firmada por el cliente, contar buenos procedimientos y monitoreadores capacitados. “Lo ideal es tener técnicos propios, ya que los contratistas apuran mucho el trabajo y por lo tanto no es prolijo, Se nota mucho en la empresas muy grandes y transnacionales que hacen ventas masivas a través de distribuidores que no tienen gente capacitada ni en la venta ni en la instalación para que hablar en términos de seguridad, pues ese debiera de ser el horizonte de las empresas de seguridad, vender seguridad profesional, y muchas no lo hacen, desprestigiando a la Industria”.
Cortez está de acuerdo con Fried en cuanto a capacitación se refiere, y considera que en Venezuela las empresas han hecho un gran esfuerzo por educar a su equipo técnico, asimismo comenta “no somos ajenos a la realidad de un país donde hay inseguridad hoy en día, donde la seguridad electrónica es importante. Hay muchas empresas pequeñas están incursionando en el negocio y no tienen el debido adiestramiento para ofrecer los servicios, pero como no existen en Venezuela regulaciones al respecto toda empresa puede estar en el sector, y competir con compañías que si se preocupan para ofrecer al cliente el servicio que sí se requiere”. Asimismo comenta que según las estadísticas que en su compañía manejan, el 20% de los clientes genera el 80% de las falsas alarmas, por lo que mantienen una política de revisión constante de esas cuentas que generan dichas alarmas.
Próximas medidas
Como se mencionaba anteriormente en muchos países falta algún tipo de normatividad en materia de falsas alarmas que las regule y evite el desplazamiento innecesario de los verificadores de las empresas de monitoreo o de las fuerzas policiales, no obstante, Andrés expone que en Chile se da un interés en la policía de cobrarle a las empresas de monitoreo por las falsas alarmas y no al usuario final, quien es el que en definitiva produce la falsa alarma.
También comenta que a través de ALAS Chile se tuvo hasta 2007 un comité de las falsas alarmas que se reunía periódicamente con Carabineros de Chile para monitorear el tema, pero a partir de 2007, por diferentes razones, ALAS Chile, dejó de operar, no obstante los miembros de este comité y que hacían parte del capítulo de ALAS de este país y que representaban al 95% del mercado de las empresas de monitoreo, se reunieron con el objeto de reformular y elegir una nueva directiva para retomar el proceso anterior y ser una instancia frente a las autoridades gubernamentales y legislativas respecto a este tema.
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| De la carrera no queda sino la falsa alarma |
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¿Cómo evitarlas?Muchas son las formas que se ha ideado la industria de la seguridad y las autoridades para evitar las falsas alarmas. Se pueden encontrar equipos con dispositivos específicos que evitan estos eventos, o la programación de detectores de infrarrojos pasivos para ignorar el primer movimiento y activarse si detectan movimiento en dos o más áreas consecutivas en un periodo de tiempo, o sensores específicos para cada área a proteger; igualmente existen las capacitaciones que brindan en Latinoamérica diferentes compañías del sector de la seguridad y estamentos como ALAS.
Respecto a este tema, Fried afirma que la capacitación del personal y de ventas es una de las formas de ayudar en la disminución de las falsas alarmas, pues ellos a la vez educan al cliente, también considera que se debe realiza un acta de entrega de la instalación firmada por el cliente, contar buenos procedimientos y monitoreadores capacitados. “Lo ideal es tener técnicos propios, ya que los contratistas apuran mucho el trabajo y por lo tanto no es prolijo, Se nota mucho en la empresas muy grandes y transnacionales que hacen ventas masivas a través de distribuidores que no tienen gente capacitada ni en la venta ni en la instalación para que hablar en términos de seguridad, pues ese debiera de ser el horizonte de las empresas de seguridad, vender seguridad profesional, y muchas no lo hacen, desprestigiando a la Industria”.
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Cortez está de acuerdo con Fried en cuanto a capacitación se refiere, y considera que en Venezuela las empresas han hecho un gran esfuerzo por educar a su equipo técnico, asimismo comenta “no somos ajenos a la realidad de un país donde hay inseguridad hoy en día, donde la seguridad electrónica es importante. Hay muchas empresas pequeñas están incursionando en el negocio y no tienen el debido adiestramiento para ofrecer los servicios, pero como no existen en Venezuela regulaciones al respecto toda empresa puede estar en el sector, y competir con compañías que si se preocupan para ofrecer al cliente el servicio que sí se requiere”. Asimismo comenta que según las estadísticas que en su compañía manejan, el 20% de los clientes genera el 80% de las falsas alarmas, por lo que mantienen una política de revisión constante de esas cuentas que generan dichas alarmas.
Próximas medidas
Como se mencionaba anteriormente en muchos países falta algún tipo de normatividad en materia de falsas alarmas que las regule y evite el desplazamiento innecesario de los verificadores de las empresas de monitoreo o de las fuerzas policiales, no obstante, Andrés expone que en Chile se da un interés en la policía de cobrarle a las empresas de monitoreo por las falsas alarmas y no al usuario final, quien es el que en definitiva produce la falsa alarma.
También comenta que a través de ALAS Chile se tuvo hasta 2007 un comité de las falsas alarmas que se reunía periódicamente con Carabineros de Chile para monitorear el tema, pero a partir de 2007, por diferentes razones, ALAS Chile, dejó de operar, no obstante los miembros de este comité y que hacían parte del capítulo de ALAS de este país y que representaban al 95% del mercado de las empresas de monitoreo, se reunieron con el objeto de reformular y elegir una nueva directiva para retomar el proceso anterior y ser una instancia frente a las autoridades gubernamentales y legislativas respecto a este tema.
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Comentarios
quiero felicitarlos por tan magnifico artículo,esta es una realidad a la que nos vemos enfrentandos día a día todos los usuarios de los sistemas electrónicos de seguridad,en gran parte esta serie de falsas alarmas radica en la saciedad de las empresas de seguridad o monitoreo de alarmas por captar clientes atoda costa, la mayoria de ellas por abaratar costos tienen un solo técnico por turno para atender a un gran número de clientes que solicitan soluciones eficientes y en el menor tiempo posible, sumado a esto son técnicos con muy poca o nula experiencia lo cual redunda en mal servicio y deficiencia en los trabajos.
Agradezco su atención.