| De la carrera no queda sino la falsa alarma |
Página 1 de 3 La problemática de las falsas alarmas no acabará pronto. La falta de conocimiento por parte de los usuarios y la premura de las EMC por ganar una cuenta hacen que este fenómeno continúe latente. En algunos países se cuenta con asociaciones que se convierten en entes fiscalizadores de este fenómeno, lo cual ayuda a que se brinde una ayuda real cuando se presenta la alerta de una alarma. Pero no sólo América Latina sufre esta situación, en cualquier ciudad y país donde se cuente con sistema de seguridad basado en alarmas se presenta este problema, no obstante, uno de los mayores inconvenientes en Latinoamérica es el poco compromiso y regulación del estado. En España, por ejemplo, la problemática de las falsas alarmas aún se da con mucha regularidad, aunque allí sí se han hecho planes conjuntos entre las centrales receptoras de alarmas y las autoridades locales de diferentes ciudades, y además existe una normatividad. A finales del pasado mes de marzo, Prosegur Activa y la Ertzaintza (policía integral autonómica del País Vasco) crearon una alianza para erradicar las falsas alarmas de los equipos de intrusión en el País Vasco. Este programa busca concienciar a los ciudadanos de la importancia que tienen los usuarios dentro de la erradicación de las falsas alarmas. Según la noticia presentada por el portal Casadomo, actualmente el 80 por ciento de las señales que se reciben en una central receptora de alarmas (CRA) son fruto de un mal uso o desconocimiento del sistema de alarma por parte de los usuarios y demás personas que tienen acceso al mismo. También en la ciudad de Phoenix, Arizona, Estados Unidos, el departamento de policía cuenta una unidad de alarma, la cual desarrolla un programa de prevención de falsas alarmas para los usuarios de estas soluciones de seguridad, dentro del cual se exponen las razones de las activaciones y cómo se previenen. Asimismo incluye información educativa para los consumidores del sistema de alarma. Adicionalmente la Asociación de alarmas de intrusión y fuego de Arizona y el departamento de policía de Phoenix tienen una página web en la que se le proporciona información al público sobre este problema y cómo reducirlao a un nivel aceptable. Para hablar sobre este tema en la región latina, VENTAS DE SEGURIDAD invitó a algunos profesionales del sector relacionados con el monitoreo de alarmas. Satisfacer necesidades Cada día las empresas instaladoras, así como las centrales receptoras de alarmas o las empresas de monitoreo, se preocupan por capacitar a sus empleados y técnicos y brindarle la información necesaria a los usuarios para evitar las falsas alarmas; no obstante la falta de regulación del tema en la región y el poco compromiso de algunas empresas instaladoras por brindar el mejor servicio, hace que este fenómeno aumente y se convierta cada vez en un problema mayor. Para Jorge Andrés Cortez , presidente de la empresa de monitoreo Ceproalarm, de Venezuela, la idea esencial de una compañía como la suya, es satisfacer las necesidades del cliente en cuanto a la instalación de una alarma de intrusión, teniendo en cuenta las características del lugar donde se colocará la solución, mas no siempre se cumple en todas las empresas instaladoras, pues “muchas veces por falta de conocimiento o por tratar de ganar una cuenta instalan dispositivos que no son adecuados para el área a proteger”. Y aunque en la región se está trabajando para disminuir las falsas alarmas, éstas continúan siendo recurrentes y han ido aumentando debido a las nuevas instalaciones en un mercado que crece sin regulaciones, según lo indicado por Marcos Blasoni, director de Divesca, empresa distribuidora de los productos Pima en Venezuela. En esta misma línea se enfoca Andrés Fried, vicepresidente ejecutivo de First Security, quien explica que en Chile el asunto se encuentra dentro del temario de las autoridades para este año, y considera que no han mermado las falsas alarmas. |