Dedicación, perseverancia y equilibrio |
Página 1 de 2 Patricio Quevedo de Argentina, nuestro profesional del mes, se considera un hombre exitoso porque ha logrado un equilibrio entre sus triunfos profesionales, sus intereses personales y su vida familiar.por Johana Alejandra García y Ana María Restrepo ¿Qué es la vida? Según una de las definiciones que da el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, ésta puede entenderse como el espacio de tiempo que transcurre desde el nacimiento de un ser vivo hasta su muerte, pero para Patricio Quevedo la vida tiene un significado más general y mucho más subjetivo, él la ve como la posibilidad más grande de aprendizaje de un ser viviente, dada por una entidad superior, que algunos llaman Dios, fuerza, etc. En este camino todos somos guidados por distintas situaciones y vivimos en entornos diferentes que nos permiten aprender diariamente y seguir adelante con el fin de alcanzar otras metas. Muchas personas están en nuestra vida por un sólo momento, pero otras, como la familia estarán en ella por siempre. Para Patricio, la familia de sus padres fue su primer apoyo, comenzando por su madre y su bondad, el Padre y toda su fuerza y sus seis hermanos, quienes le enseñaron que el trabajo honesto es el camino más seguro hacia el éxito. Primeros años, primer aprendizaje Cuando estaba en la escuela primaria, Patricio aprendió como cualquier niño de su edad, pero también empezó a relacionarse con el mundo exterior y sus dificultades, así como con los juegos, las incomodidades de la derrota, la alegría del triunfo y las reglas de un entorno competitivo, donde lo único que importa es ganar. “Cursé el bachillerato con especialidad en física y matemáticas, y simultáneamente comencé a trabajar, ya que una fuerza interna muy poderosa me empujaba a la libertad total, y la entendía en mi adolescencia como independencia económica”. A sus 18 años, Quevedo ya ocupaba un puesto como vendedor especializado y viajaba por Argentina representando a una industria que fabricaba conductores eléctricos, años más tarde se independizó y vendió por su propia cuenta y riesgo, pero el resultado no fue alentador, pues quebró; no obstante esta experiencia le enseñó, como él mismo dice, que no era suficiente tener buenas habilidades de venta para ser empresario y que si quería triunfar en ese campo debía aprender mucho. Luego de este acontecimiento, a los 22 años comenzó a trabajar como vendedor profesional para una empresa de telecomunicaciones que distribuía entre otros, productos de Olivetti, pasando luego a ser jefe de ventas, gerente, director y posteriormente accionista de la compañía. En esta empresa también trabajaba Adrian Franco, su amigo de la adolescencia, quien le acompaña en todos los emprendimientos de negocios desde hace casi 30 años y quien se desempeña actualmente como Presidente de Tellex. S.A.
El primero de marzo de 1989, la compañía conformada por Adrian y Patricio, Tellex S.A, inicia actividades. En sus comienzos se dedicaba a la venta e instalación de centrales telefónicas y fue agente oficial de Movicom en los inicios de la implementación de la telefonía celular en Argentina. Crecimiento acelerado y productivo La compañía comenzó a crecer rápidamente, contaban con clientes y negocios que no daban espera y eso hacía que cada día su empresa cogiera fuerza. Por ofrecimiento de un amigo de Patricio y Adrian, Herminio Milovich, quien era funcionario de Philips Argentina y responsable del área Seguridad, Tellex comercializó su primer CCTV, el cual fue instalado en un edificio de 32 departamentos, convirtiéndose en la obra más importante realizada por la empresa. Debido a esto, comenzaron a distribuir estos sistemas, ampliando su portafolio de productos a líneas como X28 (alarmas), Visonic, Epuyen, entre otros, pero fue en 1994 cuando abrieron su primer local para vender productos y materiales de instalación para seguridad electrónica. De esta forma, la compañía había ampliado su accionar a dos áreas definidas como las telecomunicaciones y la seguridad.
|